Qué significa perder la verticalidad
La verticalidad no es «ponerse recta». Es la manera en que el esqueleto se organiza para sostenerte con el mínimo esfuerzo: los pies reparten el peso, el talón encuentra el suelo, la pelvis se equilibra y la columna se alarga sin tensión.
Cuando esa organización se desdibuja, el cuerpo compensa: aparecen tensiones, el equilibrio se vuelve frágil y el movimiento cuesta más. Trabajar los apoyos y los ejes devuelve al cuerpo una referencia clara.